Actualmente se sabe que un consumo muy moderado de cualquier bebida alcohólica es positivo para la salud, debido a que provocan un descenso del colesterol malo y estimula el incremento del colesterol bueno.
En los ochenta, el doctor Serge Renaud demostró que el vino (especialmente el tinto) es la bebida que ofrece mayor protección cardiovascular.
Esto debido a los altos contenidos polifenólicos del vino tinto, responsables entre otras cosas, dela prevención de infartos, cánceres, y muertes prematuras.